Coleccion de arte

Puente, Rogelio (1936 - 1996)

Rogelio Puente Díaz de la Rocha nace en La Habana, en el seno de una acomodada familia de españoles residentes en Cuba. Su intachable formación académica se desarrolla entre el país caribeño, Canadá y Estados Unidos. A los catorce años se traslada definitivamente a España con su familia, instalándose en La Coruña, donde continua sus estudios. Cursa la carrera de Derecho en Santiago de Compostela y, posteriormente, la completa en Inglaterra. Se traslada entonces a Madrid y es allí, deleitándose ante las obras maestras que le descubre el Museo del Prado, cuando se afianzan sus inquietudes artísticas y comienza a reflexionar seriamente sobre las soluciones plásticas que requieren sus propuestas pictóricas. Viaja a Italia y Francia en busca en nuevos referentes artísticos, tanto clásicos como contemporáneos. Cursa los dos primeros años de Arquitectura y más tarde cuatro años de Artes Decorativas. A partir de 1976 comienza una exitosa carrera de exposiciones y premios artísticos que se inicia con su participación en la Bienal de Pontevedra, celebrada ese mismo año. Colabora en la Exposición Nacional de Pintura de Bilbao y en el Circulo de Bellas Artes de Madrid. Expone en diversas salas de Galicia y en diferentes países americanos como Brasil, México, República Dominicana o Argentina, así como en Francia y Nueva York.Rogelio Puente es un evocador de ambientes y un magnifico retratista. De personalidad serena y sólida, mantuvo fielmente y con dignidad una línea realista, incluso entendiendo que vivía la época del despertar de la pintura gallega a las innovaciones formales y a un arte más conceptual y comprometido.

Interior con sofá

Puente, Rogelio

Interior con sofá
Título
Interior con sofá
Técnica
Óleo sobre lienzo
Dimensiones
27 x 22
En esta obra el autor nos ofrece el rincón de una anónima casa señorial en el que un sofá de múltiples matices sirve de elemento argumental. Un gran espejo que da continuidad a la estancia neutraliza la sensación de estancamiento. El espectador puede imaginarse tras sí unos grandes ventanales por los que entra a raudales una luz brillante que se proyecta directamente sobre las telas del diván que, a su vez, nos devuelven parte de la radiación. De este modo el autor crea una atmósfera exquisitamente limpia y clara. La configuración del espacio se basa en la representación sesgada de la imagen, lo que genera una serie de líneas compositivas convergentes que, mágicamente, inducen a confundir realidad y ficción espacial.