Coleccion de arte

Masriera i Manovens, Francesc (1842 - 1902)

Francesc Masriera (Barcelona, 1842-1902) forma parte de una familia de artistas que con sus hermanos Josep y Lluís, descendientes de un prestigioso orfebre catalán, integran el paisaje de la acaudalada burguesía barcelonesa de la segunda mitad del siglo XX. Francesc Masriera participó en numerosas exposiciones nacionales, obteniendo algunas medallas, así como varias muestras  internacionales. En la década de los noventa su proyección internacional se afianzó al firmar un contrato con Goupil, el marchante más importante del momento, para la comercialización de su obra.

Fue uno de los retratistas más destacados de su época, y muy particularmente de la burguesía barcelonesa. Se dedicó también a las temáticas orientalistas y, de manera especial, a la pintura de asunto, de la que llegó a ser su mejor representante. Su obra se caracteriza por la precisión del dibujo, el matizado uso de la luz y la sensualidad de sus figuras, así como un exhaustivo detallismo preciosista, fruto de su formación como orfebre. Prueba de todo ello es la obra maestra de 1894, La marchande de mode, en la que plasma con técnica excepcional la suntuosidad de los salones de la alta sociedad barcelonesa de la época, haciendo énfasis en minuciosos detalles como las molduras barrocas del espejo y muebles, las plumas, las alfombras, las tapicerías o las extraordinarias calidades de los tejidos.  

La marchande de mode

Masriera i Manovens, Francesc

La marchande de mode
Título
La marchande de mode
Fecha de creación
1894
Técnica
Óleo sobre lienzo
Dimensiones
130x86

Francesc Masriera (Barcelona, 1842-1902) forma parte de una familia de artistas que con sus hermanos Josep y Lluís, descendientes de un prestigioso orfebre catalán, integran el paisaje de la acaudalada burguesía barcelonesa de la segunda mitad del siglo XX. Francesc Masriera participó en numerosas exposiciones nacionales, obteniendo algunas medallas, así como varias muestras internacionales. En la década de los noventa su proyección internacional se afianzó al firmar un contrato con Goupil, el marchante más importante del momento, para la comercialización de su obra.

Fue uno de los retratistas más destacados de su época, y muy particularmente de la burguesía barcelonesa. Se dedicó también a las temáticas orientalistas y, de manera especial, a la pintura de asunto, de la que llegó a ser su mejor representante. Su obra se caracteriza por la precisión del dibujo, el matizado uso de la luz y la sensualidad de sus figuras, así como un exhaustivo detallismo preciosista, fruto de su formación como orfebre. Prueba de todo ello es esta obra maestra de 1894 en la que plasma con técnica excepcional la suntuosidad de los salones de la alta sociedad barcelonesa de la época, haciendo énfasis en minuciosos detalles como las molduras barrocas del espejo y muebles, las plumas, las alfombras, las tapicerías o las extraordinarias calidades de los tejidos.  

Bibliografía:

  • Pérez Calero, G. (2009). Arte y Coleccionismo: Obras selectas españolas del s. XIX en la Fundación coruñesa María José Jove. Sevilla: Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla.  

  • VV.AA. (2011). La febre d'or. Escenas de la nova burguesía [Catálogo de exposición]. Barcelona: Obra social La Caixa. (p. 97 y contraportada). 

Exposiciones:

  • La febre d'or. Escenas de la nova burguesía. Barcelona: Obra social La Caixa, Barcelona, 2011.