Coleccion de arte

Laxeiro (1908 - 1996)

Laxeiro es probablemente el artista más representativo de la historia del arte del S. XX en Galicia, la tierra que tanto amó y a la que supo darle el impulso necesario para llevar a cabo la renovación intelectual y formal que precisaba tras la Guerra Civil. Nacido en la aldea pontevedresa de Lalín, José Otero Abeledo, Laxeiro, emigra a los trece años con su padre a Cuba, en donde recibe sus primeras clases de pintura. Al regreso, y tras pasar fugazmente por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, se instala de nuevo en Lalín, donde escarba en las raíces populares de su tierra, que después lleva a sus cuadros. Expone repetidamente en diferentes ciudades gallegas y realiza diversos murales de gran interés plástico, anticipándose en sus métodos formales a la posteriormente denominada Nueva Figuración. Pinta composiciones tendentes al barroquismo escenográfico, con escenas mitológicas inspiradas en fantasías personales, antroidos imaginarios, figuras irónicas y mundos legendarios que parten de tradiciones ancestrales, aunque nunca abandona el placer de retratar sencillos personajes populares de su tierra: campesinos, gaiteros o maternidades de primitiva ternura. En 1951 se traslada a Buenos Aires, donde permanecerá casi quince años, con una vida de intensa y exitosa actividad artística. A su regreso se instala definitivamente en Vigo, ciudad en la que más tarde quedaría emplazada la colección pública permanente de este pintor de extraordinaria carga humana e indiscutible trascendencia plástica para la historia de Galicia.

Gaitero

Laxeiro

Gaitero
Título
Gaitero
Fecha de creación
1994
Técnica
Acrcílico y gouache sobre papel
Dimensiones
67 x 50
Cuando Laxeiro pinta esta obra tiene 84 años. No se percibe flaqueza en los trazos. Por el contrario, la fuerza y firmeza está presente en cada pincelada. Las líneas son nerviosas y rotundas. Los colores, rojo, azul y negro, se entremezclan sin estridencias. El negro predomina, envolviendo intencionadamente los otros colores. Es el negro un color al que Laxeiro ha recurrido constantemente a lo largo de toda su producción. Pocos pintores han sabido llevarlo a la categoría de color por sí mismo, como elemento de expresión y no de substracción. Es una pintura personal e inconfundible del artista gallego. La temática es, una vez más, extraída de su tierra. Pero no se trata de un retrato fiel de la realidad, no es la copia de un personaje efectivo: Laxeiro se recrea en representar un extracto del sentir gallego, simplificándolo en una figuración que en este caso adquiere forma de gaiteiro