Coleccion de arte

Grandío, Tino (1926 - 1977)

Constantino Grandío ha sido uno de esos pintores que iluminaron con luz propia las filas formadas por los pintores gallegos del S. XX. Nacido en Lousada, Lugo, Grandío se ve seducido en un principio por la filosofía, la música y la escultura. Y aunque ya siempre disfrutaría ejerciendo estas artes, sobre todo la música, su verdadera vocación va a ser la pintura, a la que se entrega sin concesiones durante toda su vida. A los 25 años se traslada a Madrid, integrándose rápidamente en los círculos artísticos e intelectuales de la capital, a la que se mantendría unido para siempre. Amigo de participar en todos los concursos y premios convocados, la vida artística de Grandío es un cúmulo de galardones y reconocimientos en vida, así como un sinfín de exposiciones realizadas en España y en numerosas capitales del mundo. La plástica de Grandío es única e inconfundible. Su pintura no esta adscrita a ninguna corriente artística y como sello personal destaca la seriedad de sus procedimientos formales al llevar a cabo una sintetización de la realidad y su poder para comunicarnos multitud de íntimas sensaciones sirviéndose tan sólo del color gris azulado al que puntualmente añade alguna tierra. Grandío muere a causa de una cruel enfermedad cuando aún es joven, apenas cumplidos los cincuenta, dejando un hueco insustituible dentro del panorama artístico gallego.

Mi gato

Grandío, Tino

Mi gato
Título
Mi gato
Fecha de creación
1965
Técnica
Óleo sobre lienzo
Dimensiones
66 x 50
Eterno amante de los animales, Grandío siempre tuvo en su casa gatos y perros a los que gustaba retratar. Un ejemplo es Mi gato: una obra que no deja indiferente al espectador. Melancólica, ingrávida, intemporal, vaporosa, íntima, sutil... la obra es por sí una poesía. Si se considera la abstracción como el reconocimiento de una cosa prescindiendo de cuanto le rodea para alcanzar una síntesis estética, he aquí un exponente en estado puro, a la vez que una lección para el que muchas veces se define erróneamente como arte abstracto cuando de lo que se trata es de propuestas informalistas. En su habitual juego de grises azulados destaca en esta ocasión la licencia ofrecida al fondo, que se ha teñido con sienas para transmitir cierto calor a la composición, resultado de una exquisita y mágica combinación de luz, color y forma.