Coleccion de arte

Caruncho, Álvaro (1948 - 2011)

La formación plástica del coruñes Alvaro de la Iglesia Caruncho se inicia en la Escuela de Artes Pablo Picasso de su ciudad natal, donde tiene como maestro, entre otros, a Antón García Patiño. Su trayectoria artística comienza como dibujante, disciplina con la que obtiene pronto reconocimiento. Publica sus primeros dibujos en La Voz de Galicia, en el año 1968. Más tarde colabora en el semanario de humor La Codorniz. En 1975 es premiado en la I International Cartoon Exhibition of Atenas y, poco después, publica su libro de humor ¡¡Por narices!!, donde incluye parte de los trabajos realizados para La Codorniz.En 1973 realiza la primera muestra individual de su obra pictórica, en la Galería Richelieu de Madrid. A partir de entonces se suceden numerosas exposiciones, tanto en España como en el extranjero: Venezuela, Caracas, Portugal, Inglaterra e Italia, donde es seleccionado, en 1999, para participar en la II Bienale Internazionale dell´Arte Contemporanea de Florencia.La obra de Caruncho, presente en numerosas colecciones públicas y privadas de Galicia, rezuma una satírica pero tierna ironía. La temática que mejor define su carácter gira en torno a la figura humana, preferentemente de la mujer. Cada uno de sus cuadros es el resultado de numerosos dibujos previos, bocetos creados con extraordinaria soltura, propios de un dibujante agudo e inteligente. El lenguaje de su particular universo plástico se fundamenta ante todo en la expresión de los personajes, unos individuos de anatomías sólidamente distorsionadas, en las que unos colores desnaturalizados, vivos y contrastados, constituyen el armazón de su pintura.

Menina

Caruncho, Álvaro

Menina
Título
Menina
Fecha de creación
1996
Técnica
Óleo sobre lienzo
Dimensiones
73 x 60
Caruncho hace una reinterpretación de un personaje histórico haciendo uso de un lenguaje actual. La composición se fundamenta en un juego de planos y colores que son utilizados sin ánimo descriptivo. Las líneas son de grafía sólida, los contornos gruesos, discontinuos en el trazo, unas veces tomados del fondo, otras superpuestos a la pintura, y siempre de colores vivos. Su función, tanto en la figura como en el fondo, es delimitar los planos de color, al tiempo que otorgan mayor fuerza a la composición.El modelado volumétrico de la figura apenas interesa, se potencia más el plano. Si se quiere representar cierto volumen, se logra mediante los contrastes cromáticos. Alvaro Caruncho defiende en su pintura, de raíz figurativa, la anatomía del cuadro frente a la realidad. Esta postura se traduce en la libre utilización de los valores tradicionales de la pintura y, en especial, del color y la línea.