Coleccion de arte

Correa Corredoira, Xavier (1952)

Nacido en La Coruña, en 1952, Xavier Correa Corredoira es, ante todo, un pintor hecho a sí mismo. Su maduración artística y vital esta sostenida por una noble dedicación a las humanidades y una confianza apasionada y sincera hacia lo artístico, entendido como una fórmula que, frente al automatismo deshumanizado, busca el reencuentro con lo bello y lo racional. Junto a otros artistas coruñeses con inquietudes comunes de la década de los setenta, Correa Corredoira inicia su andadura artística ligado a la agrupación La Galga: un colectivo artístico que, partiendo de una actitud crítica y comprometida, se gesta con el afán de modernizar y liberalizar el arte de aquel momento. A principios de la década de los ochenta, Correa Corredoira se integra en la creación del colectivo Atlántica, con el que participa en las célebres muestras de Baiona, Madrid, Salvaterra de Miño y Compostela. Artista inquieto y capaz, Corredoira experimenta con diversas disciplinas artísticas como la escultura, cerámica, mural, pintura de caballete ó grabado. Esta última, perfeccionada gracias a una beca concedida por el Ministerio de Cultura que le permite disfrutar de una lucrativa estancia de un año en México.Ya en la década de los ochenta constituye, junto a otros artistas coruñeses, la emblemática asociación local GrupOrzán, fundamentada en una voluntad democratizadora del mercado artístico. Con este colectivo participa en la edición de ARCO 87, y en años sucesivos con otras galerías de Madrid y Santiago. El arte de Correa Corredoira podría definirse como universal. Sus obras son referencias constantes a la naturaleza, a la literatura y al propio subconsciente, reflejadas en unas obras que, partiendo de una sinopsis formal y cromática, son interpretadas con un lenguaje neofigurativo animado por un expresionismo sin estridencias y una fuerte carga de sensibilidad. En los últimos años dedica gran parte de su trabajo a la escultura y a grandes composiciones cerámicas en espacios abiertos, como medios de vinculación más directa con la propia vida.

Ciprés de Silos

Correa Corredoira, Xavier

Ciprés de Silos
Título
Ciprés de Silos
Fecha de creación
1992
Técnica
Óleo sobre lienzo
Dimensiones
65 x 55
A principios de la década de los noventa, con motivo de una estancia en el Monasterio de Santo Domingo de Silos, Correa Corredoira pinta algunos lienzos de diversos escenarios monásticos, como este fragmento del claustro que, con sus majestuosos muros y su fuente eterna, da la impresión de haberse empequeñecido por el gran ciprés que se eleva sobre las arquitecturas como un gigante verde. La resolución estructural de la obra presenta un gran interés. La escena, dispuesta en la parte central del lienzo, deja caer su peso en la silueta del arco del borde izquierdo, mientras que en el derecho, libre de delimitaciones, se sugiere la continuidad de las líneas arquitectónicas. Existe un gran contraste entre el tratamiento textural dado al cielo, de carácter aterciopelado, y el aplicado al árbol y a las arquitecturas, de pinceladas espesas y duras, como si con ello se quisiera potenciar la bravura de los muros. El soporte de la obra consiste en una sábana vieja de pequeños lunares azules que se ha adherido a otra tela de lino, visible tan sólo a través de varias perforaciones que presenta la sábana. Digamos que el lino hace de soporte técnico y la sabana de soporte simbólico, aludiendo al Arte Povera por el que Corredoira se ha sentido siempre atraído, y que en esta ocasión adquiere más trascendencia por tratar un tema que, intrínsecamente, esta aludiendo a la espiritualidad.