La primera etapa de Pérez Villaamil comprende una producción reducida, de estilo prerromántico, inspirada en el barroco flamenco del siglo XVII y el neoclasicismo francés. En este periodo, sus obras, de carácter ecléctico, presentan amplias perspectivas escenificadas en las que incluye arquitecturas y personajes populares, anunciando su etapa romántica posterior, influida por su amistad con David Roberts.
La pareja de obras “Verano” e “Invierno”, remitente a la pintura de Vernet, ilustra el estilo personal del pintor, caracterizado por la disposición en diagonal de los árboles, los personajes realizados con abundante empaste y toques de colores cálidos y la inclusión de promontorios rocosos. Representa dos paisajes imaginarios, de amplias perspectivas, en los que el celaje cobra protagonismo. Conjuga la suavidad de una luz dorada con un colorido brillante para lograr una atmósfera lírica y una sensación de ensueño.
En “verano”, un templo clásico ruinoso, ubicado en una colina, domina un paisaje lumínico que desaparece en el horizonte. Los personajes equilibran la composición actuando como puntos de luces independientes. “Invierno” nos ofrece un panorama difuminado, construido con múltiples diagonales, donde se advierte un molino ubicado en una superficie llana. En consonancia con el tema, representa un ambiente cargado de melancolía, a través del empleo de una paleta apagada.
Bibliografía:
- Centro de Estudios Europa Hispánica. (2021). La España romántica: David Roberts y Genaro Pérez Villaamil [Catálogo de exposición]. Madrid: Centro de Estudios Europa Hispánica.
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- Pérez Calero, G. (2009). Arte y Coleccionismo: Obras selectas españolas del s. XIX en la Fundación coruñesa María José Jove. Sevilla: Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla.
Exposiciones:
- La España Romántica: David Roberts y Genaro Pérez Villaamil. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Octubre 2021-Enero 2022
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Aunque desempeñó a la muy temprana edad de cinco años el cargo de Ayudante Profesor de Dibujo, bajo las órdenes de su padre, en el Colegio Militar de Santiago de Galicia, Jenaro Pérez Villaamil y Duguet parece que comenzó su trayectoria artística como pintor en 1830, tras una brillante carrera militar. A pesar de su temprana muerte, acaecida cuando contaba 47 años, Perez Villaaamil fue un fecundísimo artista que dejó más de veinticinco mil obras, entre pinturas y dibujos, según diferentes fuentes. Nacido en Ferrol, Villaamil trabajó temas de muy diverso carácter, desenvolviéndose con talento en los exteriores o interiores de catedrales, paisajes, reconstrucciones históricas o escenas de batalla. Reconocida una primitiva base paisajista y escenográfica, la estructura artística de Villaamil esta dominada por un romanticismo que se adecua perfectamente con sus ideales y personalidad, formando un vehículo idóneo a través del cual expresarse. Este gallego internacional obtuvo la admiración de figuras ilustres de su tiempo y es reconocido como uno de los máximos exponentes del romanticismo español.