Una atmósfera fantasmal envuelve este paisaje de árboles estilizados que sobrepasan los límites estructurales de una obra surgida en la imaginación poética del autor y en la que lo esencial no es el motivo, sino el tratamiento plástico utilizado. La extremada delgadez de la capa pictórica oleosa produce la sensación de un dibujo ejecutado con lápices de colores cuyos trazos se hubieran difuminado primorosamente, como si la materia en vez de trabajarla se acariciara con esmerada ternura y limpidez.
La paleta de colores la protagonizan unos verdes y azules de intencionada tonalidad apastelada, por la adición de abundante blanco, produciendo el efecto óptico de un paisaje velado por el ensueño.
Abreu Bastos, Antón (1927 - 2004)
Antón Abreu Bastos nace en el seno de una familia campesina en la aldea viguesa de Matamá. A los veinte años emigra a Argentina donde completa su formación plástica. Allí vivirá 26 años de intensa actividad artística, colaborando con diversas publicaciones y fundaciones en colaboración con pintores y escritores de prestigio universal allí instalados. Durante diez años se entrega a la docencia en la Escuela de Bellas Artes de la Ciudad de la Plata, pero lo cierto es que nunca pudo ni quiso desprenderse de la nostalgia de su inolvidable tierra gallega. Regresa a España en 1973, instalándose definitivamente en Vigo. La trayectoria artística de Abreu Bastos cuenta con numerosas participaciones en muestras colectivas y bienales, así como más de cuarenta exposiciones individuales y premios de diversa índole, tanto en Argentina como en España. En 1992 es nombrado "Vigués distinguido" por la alcaldía de Vigo. En 1996 ocupa el cargo, junto con los pintores Xavier Pousa y Antonio Quesada, de asesor artístico del Museo Quiñones de León. Su obra está presente en numerosas colecciones privadas, museos e instituciones de diversas ciudades de España, Argentina, Brasil, Suiza y Francia. La pintura de Abreu Bastos se inicia con un lenguaje expresionista que va derivando hacia un intimismo lírico de ficticios y sosegados espacios, paisajes soñados o cuerpos compactos cuyos volúmenes rotundos el autor va modelando a base de una técnica meditada y primorosa.