Descentrar el centro
Colección permanente Centro de Arte FMJJ

Toda colección construye una historia, incluso cuando no se propone narrarla. La selección de las obras, su ordenación y las relaciones que se establecen entre ellas producen una determinada idea del arte: definen continuidades, establecen jerarquías y delimitan aquello que, en cada momento, reconocemos como significativo. Descentrar el centro parte de la constatación de los puntos ciegos contenidos en esos relatos para proponer otra aproximación a la colección y reconsiderar las condiciones desde las que se construyen.

Desde Galicia, en la intersección de distintas tradiciones culturales y en relación histórica con Iberoamérica, la colección invita a interrogar una geografía del arte que ha tendido a identificar centralidad con autoridad y proximidad con relevancia. Ahora, se busca reconocer que existen otras posiciones desde las que pensar la modernidad, otras genealogías que reconstruir y otras relaciones capaces de alterar la lectura de lo evidente.

El arco temporal de la colección, desde el siglo XIX hasta el presente, permite abordar esta cuestión sin separar la historia de sus consecuencias actuales. Las obras de Mariano Fortuny, Pablo Picasso, Maruja Mallo, Wassily Kandinsky, Fernand Léger, Eugenio Granell o Anselm Kiefer, junto a otras también históricas y contemporáneas como Elena Almeida y Esther Ferrer, Carme Nogueira, Patricia Domínguez, Mercedes Azpilicueta o June Crespo, entre otras, ofrecen la posibilidad de confrontar distintas concepciones de la imagen, el cuerpo, la materia y la experiencia.

Descentrar supone también dirigir la atención hacia aquello que los relatos dominantes han situado en sus márgenes: las aportaciones de las mujeres, las prácticas que desbordan las convenciones disciplinares y las memorias cuya transmisión permanece en disputa. Esta revisión adquiere una resonancia particular en un territorio marcado por la emigración y por sus vínculos transatlánticos. Esta relación parte de una historia compartida, hecha de intercambios y afinidades, pero también de asimetrías, desplazamientos y herencias coloniales que requieren ser examinadas críticamente.

Desde esta perspectiva, cuestiones como el racismo, las migraciones, las fronteras o la construcción de la identidad aparecen como interrogantes que afectan a las formas de ver. La capacidad del arte reside también en abrir preguntas, desestabilizar certezas y hacer perceptibles las contradicciones de nuestro tiempo. Descentrar el centro significa, finalmente, reconocer que toda narración puede ser revisada.

Comisariado
Susana González

Fechas
Permanente

Espacio expositivo
Centro de Arte FMJJ