Péndulo es una obra característica del último período artístico de Lugris Vadillo, entrada ya la década de los noventa. La composición se apoya en un fondo paisajístico en el que cielo y mar se funden entre una sinfonía de ricas tonalidades naranjas y verdes, derivadas a su vez en ricas gradaciones. A partir de aquí, el pintor desarrolla un escenario en primer plano que nos hace introducirnos irremediablemente en un universo en el interior del cual se producen extraños acontecimientos. En él se desenvuelven fantasmales seres. Como ocurre a menudo en la pintura de Yves Tanguy (París, 1900 - Woodbury, 1955), a la que en ocasiones hace referencia la pintura de Lugris, esos seres que pueblan los espacios pueden tener apariencia antropomórfica, aspecto de peces multiformes o evocar, simplemente, formas primarias de vida.
Lugrís Vadillo, Urbano (1942)
Urbano Lugrís Vadillo nace en Vigo, donde reside hasta los ocho años. Su adolescencia transcurre entre La Coruña, Madrid y Castilla, la tierra de su madre, que más tarde llevaría frecuentemente a sus cuadros. Por aquel entonces no pensaba dedicarse a la pintura, ya que incluso llegó a estudiar alemán para poder emigrar algún día. Finalmente se hace oficial de maquinas de la Marina Mercante, lo que le permite navegar por diferentes mares del mundo. Si bien el vicio de dibujar se inició en los libros del colegio, en los que al finalizar los cursos no quedaban apenas espacios libres, la verdadera dedicación a pintura no se manifiesta hasta su vida en alta mar. En 1962 recibe los primeros galardones por sus méritos artísticos, lo que le impulsa a seguir adelante, aunque no abandona la marina hasta varios años más tarde, en 1971, cuando decide entregarse por completo a la pintura. Desde entonces ha llevado a cabo numerosas exposiciones en diferentes ciudades de España y del extranjero.La personalidad de Urbano Lugrís esta rodeada de un cierto halo de misterio del que no intenta evadirse. Como misteriosa es su técnica pictórica, de la que siempre ha eludido explicar detalles. Cuando se conversa con él, uno nunca sabe donde esta el límite entre verdad e ironía. Urbano Lugris es un pintor de reconocido prestigio que desarrolla una pintura basada en la plasticidad de unas formas fantasiosas de minucioso dibujo, con un lenguaje propio entre hiperrealismo y surrealismo, que hace que sus obras lleven un sello de identidad exclusivo e inconfundible.