Se trata de un paisaje de un acantilado muy sencillo, a tres colores palnos sobre el que aparece la figura de un hombre a caballo, ambos silueteados
Sanjurjo, Julio (1958)
Julio Sanjurjo Aler (La Coruña-1958) se forma en Madrid, donde cursa la carrera de Bellas Artes. Desde el regreso a su ciudad natal, Sanjurjo se dedica afanosamente a la búsqueda de su propio lenguaje plástico, no sólo de la pintura, sino también de la escultura, disciplina que cultiva con seguridad y pasión, a veces sobre madera, pero principalmente sobre bloques de mármol o piedra, de los que extrae rostros inquietantemente deformados o cuerpos de apariencias imposibles, pero siempre cargados de seducción, siguiendo unas líneas de arte primitivista o, incluso, africano. Sanjurjo trabaja sin miedo; en algunas ocasiones rematando las superficies con pulcros bruñidos, en otras, dejando a la vista la rudeza de la piedra bruta y, con frecuencia, combinando sugerentemente en una misma obra ambos acabados. Actualmente, Julio Sanjurjo, cuyas obras se exhiben en numerosas colecciones públicas y privadas de Galicia, tiene el privilegio de trabajar en un taller situado entre un agreste paisaje desde el que observa la naturaleza que luego reinterpreta en sus composiciones pictóricas. En algunas obras, esa naturaleza mil veces contemplada, se adueña inconscientemente de sus superficies pictóricas. En otras ocasiones, sin embargo, ha de compartir protagonismo con el hombre, manifestado en múltiples actitudes. El lenguaje figurativo de Julio Sanjurjo se define por una audaz síntesis entre el color y la línea, a la vez que explora las posibilidades de nuevos espacios dinámicos a través de personales y constantes juegos con la técnica.