Según el concepto de Aldo Bahamonde con respecto a la interpretación de la realidad, lo verdaderamente importante es la reproducción del contexto ambiental, con sus olores, temperaturas y densidades, de manera que el momento captado se perciba como el resultado asociativo de esos elementos y no como la fotografía de un instante.
Eva en el espejo refleja un fragmento del universo y del tiempo propios del artista. La modelo representada en el cuadro no es una copia real, sino la percepción del autor de su propia realidad, de su universo íntimo y de su tiempo.
Es importante destacar que el autor no pretende que los demás lo percibamos a su manera. Por el contrario, la función del espectador es complementar el trabajo utilizando la obra como un medio para que cada uno interprete su propia realidad, descubriendo en su interior un momento o un tiempo distinto al del artista.
Bahamonde Rojas, Aldo (1963)
Aldo Bahamonde nace en Santiago de Chile, en 1963. Allí vive hasta que a los 21 años decide trasladarse a España en busca de nuevos recursos que posibiliten el desarrollo de su innata vocación artística. Establecido en Madrid, inicia sus estudios en la Facultad de Bellas Artes, al tiempo que trabaja con su compatriota Guillermo Muñoz Vera. En esta época colabora en proyectos de publicidad, diseño e ilustración de cine y prensa.A partir de 1988 comienza su dedicación exclusiva a la pintura, realizando numerosas exposiciones en diversas capitales españolas y chilenas, así como participaciones en importantes muestras de arte iberoamericano o ferias internacionales, como en la edición de ARCO de 1994. Las obras de Aldo Bahamonde son impresiones de la realidad. Imágenes pintadas en las que describe, con asombrosa fidelidad, texturas, ambientes u olores tomados de un fragmento de vida. Bahamonde reivindica el sentido de la contemplación más que de la técnica. Sus pinturas son reflejos de la realidad, pero también de un estado de ánimo expresado mediante un lenguaje plácido y firme.