Hermosa obra de Granell en la que el encuentro imaginado de dos extravagantes figuras sirve de argumento para transmitirnos esa mágica sensación que se produce cuando en un mismo escenario confluyen en perfecta armonía color, luz y el movimiento ondulante unas líneas limpias. Las figuras sugieren la continua metamorfosis de unas formas exuberantes y mágicas, caprichosas y espontaneas, como si se tratara de un juego, de una broma inteligente. La obra cautiva por su fabulación y magia. En ella están presentes los cuatro elementos de la naturaleza: agua, fuego, viento y tierra, que constituyen una constante en la producción artística de Granell. Con estos elementos, al artista le complace construir un mundo personal imaginado, que trasciende el espacio y el tiempo, plasmándolo en el lienzo a partir de una superficie vacía que va llenando con cierto barroquismo de elementos geométricos y manchas caprichosas. La paleta de colores es variada, con planos de color armónicamente contrastados y perfilados con unos contornos de líneas pulcras y firmes.
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Granell, Eugenio (1912 - 2001)
Son escasos los ejemplos de artistas gallegos identificados plenamente con el surrealismo. Maruja Mallo, Urbano Lugris y Eugenio Granell constituyen la representación más pura de nuestra tierra en el terreno de esta corriente plástica. Eugenio Fernández Granell, reconocido internacionalmente como una figura ilustre en el panorama artístico del S. XX, nace en La Coruña, pero pronto trasladará su residencia a Madrid, donde se inicia en el arte de la música. Esta disciplina ejerce en él una influencia fundamental, tanto en su desarrollo vital como en su proyección en la pintura. En Madrid toma contacto con el ambiente político izquierdista e intelectual, incorporándose e identificándose plenamente con él. En la década de los cuarenta se exilia en Santo Domingo, y es allí, tras conocer a André Breton, donde comienza a desarrollar más intensamente sus actividades plásticas llegando a adquirir un protagonismo destacado dentro del movimiento surrealista americano. Desarrolla diversas disciplinas artísticas, cultivando siempre la fabulación y unos criterios sugestivos e irónicos. Las religiones y rituales de las islas Antillas fueron un foco de inspiración en su plástica. La vida de Eugenio Granell es intensa y extraordinaria.