Ramón Manzano reproduce en sus obras un mundo que sigue con honradez su propia individualidad, sin concesiones a innovaciones formales exteriores que le desvíen de su personal estilo. La pintura de Manzano, aunque quizás algo tendente a la reiteración, responde realmente al lenguaje que mejor transcribe su personalidad y con el que el pintor encuentra el vehículo idóneo de expresión y satisfacción.
En esta obra, enmarcada dentro de un mundo de realismo mágico y fantástico, nos muestra un retrato imaginario de un ser de aspecto andrógino e inquietante, de palidez extrema y rasgos espectrales, que nos contempla fijamente con mirada absorta.
De dibujo meticuloso y delicado, las obras de Manzano responden a una estudiada disposición de los elementos que la forman. El encuadre, los ángulos de las figuras, la cantidad y orientación de la luz ó la textura final de aspecto arenoso forman parte de una intencionalidad concreta buscada por el artista.
Manzano, Ramón (1945 - 2008)
Ramón Manzano González nace en La Coruña, en 1945. Recibe sus primeras lecciones de pintura del maestro Quintas Goyanes, en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal. A partir de las enseñanzas recibidas, en lenguaje puramente academicista, Manzano irá paulatinamente desarrollando un estilo de marcada singularidad, en el que desde una figuración sin complejos, que hace referencia normalmente al rostro humano, va creando una realidad íntima y un ilusionismo no exento de simbología.Su andadura profesional comienza ya a principios de la década de los setenta. Desde entonces ha realizado incontables exposiciones, principalmente en Galicia, pero también en numerosas ciudades de España. Colaborador en algunas ocasiones como ilustrador en la prensa coruñesa, ha llevado a cabo además alguna experimentación en el campo del grabado calcográfico. Su obra se encuentra repartida en colecciones privadas y estatales por todo el territorio nacional.